Interruptor inalámbrico: descubre cómo funciona y cómo instalarlo

interruptor inalambrico

En un momento en el que la electricidad forma parte esencial de nuestros hogares debido a que cada vez contamos con un mayor número de electrodomésticos y dispositivos que la necesitan, los interruptores inalámbricos pueden ser una alternativa más que interesante. Una de las ventajas más evidentes de un interruptor inalámbrico es que permite instalar un dispositivo de encendido y apagado sin necesidad de cablear, realizar rozas o instalar canaletas en las paredes y techos. Además, en el caso de que se corte la corriente eléctrica de la vivienda, un interruptor inalámbrico puede permitirnos salir del paso.

¿Cómo funcionan los interruptores inalámbricos?

La base del funcionamiento de este tipo de dispositivos es la energía cinética que se genera en el interior cuando apretamos el pulsador para activarlo. Se trata de un leve pulso que llega hasta el receptor, de un tipo cuando encendemos y de otro distinto cuando apagamos. La energía cinética envía una señal de regulación por un sistema de radiofrecuencia que hace que todo el sistema, además de cómodo, sea seguro, puesto que la emisión electromagnética tiene muy poca duración. Se estima que, incluso, esta es inferior a la que puede emitir cualquier dispositivo con red Wifi, como un teléfono inteligente.

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¿Cómo instalar un interruptor inalámbrico?

Es posible que no contemos con un interruptor para encender y apagar la luz próximo a una zona como el cabecero de la cama. Para ganar en comodidad teniendo uno a mano, vamos a aprovechar las ventajas que ofrece un interruptor sin cables. Lo que haremos será  cambiar el interruptor lejano a nosotros por uno que venga acompañado por otro pulsador inalámbrico que podamos colocar donde más nos interese.

  • Paso 1: Retiramos el mecanismo del interruptor convencional (primero la placa embellecedora y después los tornillos).
  • Paso 2: En el cuadro de luces, apagamos la corriente de la fase que corresponda a la habitación o la general de la vivienda. Nos aseguramos, también, de diferenciar el cable de alimentación o fase y el de regreso a la lámpara.
  • Paso 3: Con una guía, acercamos un cable neutro que estará en el punto de luz hasta el lugar en el que colocaremos el nuevo aparato y conectamos los cables.
  • Paso 5: Colocamos todo el dispositivo en la caja que tenemos en la pared con los tirafondos, sin olvidar el embellecedor.
  • Paso 6: Es el turno para el nuevo interruptor inalámbrico. Lo situaremos en el lugar elegido marcando los puntos de fijación que corresponden, para a continuación taladrar con una broca de widia y realizar los orificios en la pared. Metemos en ellos los tacos y, en éstos, los tornillos con los que el interruptor quedará colocado y fijo en la pared. El último detalle será el de colocar el embellecedor. Ten en cuenta que en el mercado se comercializan también algunos modelos que te evitan el paso de perforar la pared, ya que se pegan con un sistema de bandas autoadhesivas.
  • Paso 7: Volvemos a conectar la corriente para comprobar que el funcionamiento es el correcto, y que desde el nuevo interruptor inalámbrico es posible encender y apagar la luz a distancia, con una pulsación.  

Modelos dobles y con temporizador

Cuando vayas a adquirir un interruptor inalámbrico comprobarás  que existen algunos modelos dobles, y que incluso algunos interruptores ofrecen un temporizador, con el que puedes hacer que la luz se encienda a una determinada hora del día y se apague a otra. Esta programación es muy útil cuando, por ejemplo, quieres simular la presencia de gente en la vivienda a pesar de que esté vacía. 

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